El Tercero de Portishead
En una búsqueda de una tienda de discos que se preciara de serlo, tomamos un autobus de pasajeros urbano que nos llevo hasta nuestro feliz destino: Bad Mood Records. Al entrar a ella sucedió lo que debería pesar en todas las tiendas de discos que se precien de serlo: el encargado había puesto cierta música que sonorizaba la tienda, un sonido misterioso, oscuro pero brillante, enigmático y donde se podía apreciar el gis del vinil usado como fondo de una poderosa voz femenina. Tuvimos que acercarnos hasta el hombre vendedor para preguntarle sobre eso que estabamos escuchando. Orgulloso, como quien sabe que logró su objetivo, nos mostró el disco: Era el Dummy de Portishead. Lo queriamos comprar, pero apenas se trataba del vinil y la versión en CD salía apenas la semana siguiente. El sonido del gis de vinil para nuestra fortuna estaba presente de alguna manera en la versión por la que regresamos después.
Hace unos dias, mientras haciamos un ejercicio de corta y pega, un compañero me preguntó si me gustaba Portishead. Me comentó que acababa de bajar de la radio francesa el nuevo disco. Me prestó su Ipod y Third, el nuevo disco de Portishead adornó esta tarde con sonidos que mantienen esa parte enigmática y que, después de escucharlo dos veces, me tranquilizó saber que la espera valió la pena.
